La situación del Coltejer no ha sido contada completamente

El inminente cierre de Coltejer por la difícil situación financiera que atraviesa, ha sido causa de versiones encontradas ente empresarios y sindicatos.

Según los empresarios, será necesario cerrar la empresa por los altos costos que supone la convención colectiva firmada con los trabajadores, que ha sido la versión publicitada por los diferentes medios de comunicación.

En cambio, dicen los sindicatos que no ha sido posible llegar a un acuerdo debido que los otros factores que concurren en la solución de la crisis, no están dispuestos a realizar ningún sacrificio, y según los sindicatos, se quiere que la salvación de la empresa recaiga exclusivamente en los trabajadores, que estos sean los únicos que tengan que sacrificarse.

Personalmente me resulta curioso que se le haya dado más despliegue publicitario a la versión de los empresarios que a la de los sindicatos, es más, se ah pretendido presentar a los sindicatos como los malos del paseo y como los responsables de la situación.

Conociendo como conozco el modo en que funciona el sistema capitalista  colombiano, en donde el ánimo de lucro está por encima de cualquier consideración social o humana, empiezo a creer que efectivamente los sindicatos tienen sus razones.

Tampoco se puede desconocer que los sindicatos han sido responsable de la quiebra de muchas empresas, por sus exageradas peticiones y pocos ofrecimientos, pero el simple hecho que ante los medios de comunicación se esfuercen por presentar sólo un versión, es circunstancia suficiente para creer que en efecto los sindicatos pueden tener algo de razón, aunque seguramente no toda.

No veo nada bueno y confiable en los conflictos en los que se trata de ocultar la realidad de una de las partes, y esa es la impresión que me he llevado por todo el manejo que han hecho los medios de comunicación sobre el tema, en especial los grandes medios a nivel nacional.

Colombia se ha caracterizado por solucionar los problemas a expensa de los más débiles, de ahí reformas como la ley 789 de 2002, donde se pretende lograr un crecimiento empresarial desmejorando las condiciones laborales, pero también es conocida la reputación de los sindicatos en el sentido de considerar a la empresa como un objeto para exprimir mas no para hacer crecer.

Mientras no exista una información clara sobre la situación real, será difícil que el público tenga claridad sobre las causas que han llevado a Coltejer a esta situación.

Las personas tienen poca cultura a la hora de expresarse en la red

Me sorprende la poca cultura que la gente muestra a la hora de participar en un Blog, Foro o en cualquier mecanismo participativo disponible en la red.

Por ejemplo, es común que en Gerencie.com los usuarios insulten, critiquen con palabras soeces y de mal gusto cuando no están de acuerdo con algo, cuando no se les atiende una solicitud, etc.

Parece que a muchas personas creen que el anonimato que les brinda Internet les da derecho a insultar a todo el mundo.

Hay muchas personas que el hecho de estar detrás de una pantalla les da valor de decir lo que nunca serían capaz de decirle en la cara a otra persona.

Por lo general, en mi caso decido no responder a estas personas y en la mayoría de los casos simplemente borro todo lo que sea insultante y grotesco.

Muchas personas no han comprendido que se puede opinar diferente sin insultar. La crítica es necesaria pero siempre se debe hacer en términos adecuados. No hay nada de malo en pensar diferente o en tener creencias diferentes, lo malo está en la forma como se expresa esa divergencia.

Las personas que actúan así, son personas que carecen de la formación mínima, y si la tuvieron, simplemente no la asimilaron. Son personas que carecen de argumentos, no son capaces de discutir una opinión y por eso recurren al insulto.

Lo más sorprendente de todo, es que muchos “profesionales” que supuestamente han pasado por una universidad y dicen ostentar un título profesional, actúan de esta forma, lo cual desde cualquier punto de vista debe ser intolerable. Personalmente he sido víctima de insultos provenientes de colegas, y demás profesionales que frecuentan mi página. Lo mínimo que hago es ignorar estos mensajes, y cuan se pasan del límite tolerable, simplemente presiono el botón eliminar.

No se trata de censurar, se trata de mantener un ambiente agradable y cordial. No se puede permitir que un sitio de discusión se convierta en un paredón de insultos y vulgaridades.

Afortunadamente este tipo de personajes poco deseables son muy pocos en comparación con la gran mayoría que se comporta a la altura.

Aunque es muy satisfactorio ser leído por más de medio millón de personas en un mes, es también un trabajo extenuante moderar todo lo que a gente escribe.

Afortunadamente cuento con un software que se encarga de filtrar el 99% de los mensajes indeseables por su forma y contenido, pero aún así ese 1% restante me da mucho trabajo.

En todo caso el filtro no me ahorra mucho trabajo, puesto  que los mensajes filtrados debo revisarlos uno a uno debido a que el software en ocasiones se equivoca y filtra mensajes correctos.

Lo positivo del filtro automático, es que esos mensajes insultantes y groseros no son publicados, por lo que la gente no se verá afectada por este tipo de inadaptados sociales que pululan por la red.

¿Será mucho pedirle al estado que nos deje trabajar en paz?

Soy un convencido que no debemos esperar nada el estado. Si algo queremos debemos trabaja por ello.

Lo único que espero del estado es que simplemente me deje trabajar en paz para luego pagarle los impuestos con los que se mantienen todos esos políticos y empleados públicos corruptos incompetentes e ineficientes, pero parece que ni eso es posible.

Este escrito va a que soy un enemigo de las colas en las oficinas estatales o bancos.

El tiempo es muy valioso como para perderlo parado tres o más horas en una fila para, precisamente pagarle al estado todo lo que nos cobra.

Para hacer cualquier diligencia con el estado, que además es obligatoria y que nos cuesta mucho, debemos someternos a enormes filas para que luego nos atienda un funcionario que prefiere primero tomarse un tinto y hablar por teléfono con su mamá, antes que atendernos de buena manera.

Por ejemplo hace unos días en que se vencía la renovación del registro mercantil, fui a la cámara de comercio como de costumbre. Revisé la tabla de valores y debía pagar la módica suma de $500.000 {aproximadamente} valor que aunque exagerado y que nunca he sabido en que lo invierten, decidí pagarlo. Luego cuando fui a pagarlo, debí hacer una enorme fila para que una niña me preguntara que deseaba hacer, que obviamente era pagarles $500.000, luego de allí me enviaron a otra ventanilla a reclamar una ficha, para con ella ir a pagar, y luego otra fila para reclamar una copia del registro. En la primera fila debí hacer una cola de una hora y media, y luego debía hacer otras tres filas, por lo que concluí que debería gastarme por lo menos cuatro horas más para poderles entregar mi dinero. En razón a esto, decidí no entregarles mi dinero, y si algún día lo quieren, pues que vaya a mi casa por él, lo cual pueden hacer enviando una factura para pagarla desde mi casa por Internet.

Igual sucede con los demás impuestos que hay que pagar. Son filas enormes para sacar el Rut, para comprar formularios, para presentarlos al banco, etc. Hasta la página de la Dian es lenta, y si se quiere hacer un proceso toca levantarse a la madrugada cuando es accesible.

Es increíble la cantidad de trámites que se deben realizar ante el estado para que este se digne quitarnos nuestro dinero, y luego nos ponen a realizar eternas filas….

Con tanto dinero que le entregamos al estado, este debería por lo menos facilitarnos el proceso de despojo y confiscación, así después nos toque pagar de nuestro bolsillo por salud, educación, por andar por una calle, y hasta contratar a un celador con todos los vecinos del barrio para que nos proteja de los otros ladronees el patrimonio que no nos ha quitado el estado [¿paramilitarismo se llama eso?], etc., etc.

La publicidad online intrusiva

Soy un asiduo usuario de Internet y me molesta mucho la publicidad que colocan algunas empresas, publicidad abusiva, intrusiva y por consiguiente molesta para el usuario.

Creo que a más de uno le molesta entrar a un sitio Web que le saltan banner de mil colores por todos lados, le canten una canción, o se le pasee por la pantalla algún engendro creado por un magnífico diseñador gráfico.

Se supone que una empresa cuando anuncia un producto al público, busca que la gente se lleve una buena impresión de él, pero con campañas publicitaras de este tipo, consigue el efecto contrario, puesto que el usuario recordará a ese producto por lo molesta que le ha parecido la publicidad.

Nadie entra a un portal para admirar el trabajo de algún premio nobel en diseño gráfico, sino para obtener información  o lo que sea que ofrezca el sitio Web al que ha ingresado.

Las empresas y quienes se encargan de diseñar las campañas publicitarias, antes de pensar en mostrar a sus anchas su capacidad de creatividad para crear imágenes surrealistas molestas a la vista, deben primero pensar en el usuario, que es lo más cómodo para él, que es lo más agradable y sobre todo, que es lo que necesita.

Un usuario no comprará un producto sólo porque para poder leer tenga que cerrar una inmensa y horrenda imagen que le tapa el texto que quiere leer, algo muy común en algunos de nuestros grandes diarios. Un usuario comprará un producto si está interesado en é, y para ello no es necesario bloquearle el paso con un enorme banner bailarín.

Por lo menos en mi sitio Web, no acepto nunca una publicidad de este tipo aunque me paguen muy bien por ello. Un sitio Web es para que le gente lea, consulte, y no para mostrar un show de molestas y perversas comparsas de animaciones y sonidos.

Que equivocadas están las empresas que consideran que entre as estrambótico sea su banner publicitario mas venderá su producto. Lo único que garantiza con ellos es que la gente llegue a odiar ese banner y por añadidura al producto allí anunciado.

Para estas empresas, parece que su objetivo no es promocionar su producto sino sus “excelentes” diseños gráficos…

Redes sociales propician el ocio

Es abrumador el éxito que están teniendo las redes sociales como Facebook o Sonico, las cuales buscan relacionar las personas entre sí.

He estado probando algunas de estas redes sociales y la percepción que he tenido, es que estas redes lo único que haces es propiciar el ocio, en otras palabras son una forma más de perder el tiempo.

Estas redes serían muy interesantes si las personas las utilizaran para cosas productivas, pero la gran mayoría las utilizan para charlar cosas triviales que no aportan nada diferente a distracción, entretenimiento.

En mi opinión, Internet es una herramienta supremamente valiosa que le coloca al alcance de la mano la mejor y última información sobre cualquier profesión, y sin embargo, la gente en lugar de utilizar Internet para adquirir mayor conocimiento, lo utilicen simplemente para entretenerse.

Nunca antes la humanidad había tenido disponible de forma gratuita tanta información. La información disponible, perfectamente puede sustituir horas de de clases en una universidad cursando cualquier postgrado, puesto que lo ofrecido en Internet es tan bueno como lo que podrá trasmitirle cualquier profesor en un aula.

Sin embargo, la gente no ha hecho conciencia de tal potencial, y lo único que sabe hacer es perder el tiempo en trivialidades.

En la casa, adormecemos el cerebro observando telenovelas, y en la oficina, lo hacemos chateando, hablando con nuestros muchos “amigos” virtuales, y al final, sabemos menos de lo que debemos saber.

No es de extrañara que una de las áreas de mayor rentabilidad en Internet sea precisamente el ocio. Son millones las personas que a diario se dedican a jugar, chatear, enviar postales, leer el horóscopo, a consultar si su pareja lo ama, averiguar sobre quien fue en la vida pasada y quien será en la futura, etc., etc., etc. Confieso que he estado considerando la posibilidad de crear un portal que se dedique a ese tipo de cosas…

 No es que presuma de académico ni de erudito, pues no lo soy, pero definitivamente que en lo posible dedico mi tiempo a cosas verdaderamente productivas. Para pasar el tiempo tengo muy poco tiempo.

Qué bueno sería que las redes sociales se utilizarán para contactar gente interesante con los cuales compartir conocimiento y  experiencia…

La incertidumbre constante del vendedor ambulante

Hoy cuando pasaba por el centro de mi ciudad, presencié una escena que me conmovió al ver como los vendedores ambulantes eran perseguidos por agentes de policía.

La forma de actuar  de los policías, evidenciaba que para ellos los vendedores ambulantes no eran más que unos criminales que debían ser desalojados de las calles.

Yo en cambio veía unos seres humanos atemorizados por la persecución, tratando desesperadamente de evitar que le decomisaran todo su patrimonio y medio de vida.

Mirar la cara de un vendedor ambulantes mientas se esfuerza para vender algo y mas para evitar ser arrestado y que le apliquen “extinción de dominio” sobre su mercancía, que es todo lo que poseen, es una escena triste y conmovedora.

Seguramente quienes toman las decisiones, desde sus cómodas e inaccesibles oficinas y desde sus lujosos carros con vidrios polarizados, nunca tienen la oportunidad de ver la realidad de una persona que lucha por subsistir mientas se le trata como delincuente. La indiferencia y desidia total no le permite ver las necesidades de quien mandan a perseguir y expulsar de las calles.

Si bien para muchos los vendedores ambulantes son un problema, la solución no es privarlos de su única forma de subsistencia, es como aplicar lo dicho por algún personaje cuando en un grafiti invitó a luchar contra la pobreza matando a un pobre.

Es eso mismo lo que se ha querido hacer con los vendedores ambulantes; eliminarlos antes que ofrecerles alternativas de subsistencia.

No sé cómo alguien puede tomar la decisión de quitarle a una persona toda oportunidad de al menos alimentarse…

Parece que las historias de las películas pueden ser reales

Eso es lo que concluyo después de la noticia publicada por varios medios de comunicación, en la que se anuncia la posible llegada a Colombia y a toda América latina de una empresa gringa dedicada a la industria militar.

Esas historias de películas, según las cuales existían grandes multinacionales que se dedicaban a promover guerras para luego surtir de equipo militar a las dos partes en conflicto, pueden ser muy reales.

Es lo que se interpreta de la noticia publicada. Y según los últimos acontecimientos, y la misma historia ya pasada, todo parece indicar que existe alguna mano negra e invisible que puede estar de alguna forma incitando el surgimiento de conflictos como una fuente potencial de ingresos.

¿Será paranoia o será cierto lo que dicen algunos personajes en Bolivia que los referendos separatistas o autonomistas están siendo patrocinados por agentes externos con fines no muy claros?

El caso es que conociendo lo que la gente y en especial los gringos pueden hacer por dinero, no es descartable considerar esa peligrosa posibilidad.

De hecho, en Colombia, tanto el armamento utilizado por el estado como por la guerrilla, paramilitares y narcotraficantes, en su mayoría es de fabricación gringa…

Igual sucede con los precursores químicos necesarios para la producción de cocaína y heroína. Estos son fabricados en los estados unidos. Ellos provén parte de la materia prima y compran el producto final. ¿Acaso nadie se ha puesto a pensar el porqué de las cosas?

Interesante idea de negocios: ponernos a pelear para luego vendernos armas…

Cualquier parecido con la realidad y la ficción es pura coincidencia…

Para leer un buen libro no se requiere invertir mucho

Soy un aficionado por las historias del oeste americano, de vaqueros y de indios, tanto por la acción como por las enseñanzas de moral y valores que siempre emanan del personaje indio, pues del blanco solo se escucha y se conoce la farsa, la mentira, el engaño y la traición.

En ninguna librería se pueden conseguir textos de este tipo, pues parece que a nadie le interesa leer y menos escribir sobre estos temas.

Bien, hace unos días que me di una pasada por mi universidad, en una venta improvisada de libros, encontré un ejemplar amarillo de lo viejo, que por su título me llamó la intención: “La conquista del oeste”.

Su titulo y su irresistible precio hicieron que lo comprara de inmediato. Tan solo costó 3.000 pesos, un valor muy económico a pesar que se trata de un libro escrito hace 41 años.

La historia como el libro mismo, por ser tan viejo, de color y olor antiguo, me cautivaron tanto que lo devoré en solo tres días, todo a pesar de que por mi oficio, debo leer una y otra vez cada día el estatuto tributario, el código sustantivo del trabajo, decenas de sentencias de las altar cortes y un sinnúmero de opiniones de la Dian y demás entidades del estado que se creen con el derecho de “legislar”.

Es quizás el mejor libro que he leído en mucho tiempo. Mejor que la vorágine o la maría, libros que en su momento me parecieron inigualables.

Este libro, a la vez que narra unas historias que bien pudieron ser realidad, deja un profundo mensaje de humanismo y de crítica contra las prácticas más condenables y reprochables del ser humano. Es de esos libros que hacen mucho más que entretener. Es un libro que enseña, que hace reflexionar y filosofar sobre muchos aspectos de la vida vigentes o en día quizás con más fuerza y necesidad que nunca.

Pareciera que en la literatura sucede lo mismo que en la música, donde atrás quedaron los tiempos en los que se aportaba y decía algo, cuando la música además de ser música era poesía, mensaje, y hoy en día no es más que música, música sin poesía y sin mensaje, música que si no es acompañada con alcohol o quién sabe qué cosa no tiene sentido. Es eso lo que siento cuando ojeo uno y otro libro en las librerías sin que ninguno me motive a comprarlo.

Espero seguir encontrando libros tan buenos y tan baratos :) aunque me toque esperar a que muchos los disfruten antes de que lleguen a mis manos.

Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra

No soy amigo de la política, no soy de los que sale a votar ni siquiera en blanco cuando llegan las elecciones, pero eso no quiere decir que no tenga mi opinión frente a la situación política actual en nuestro país.

Hoy veo con preocupación esa gran cantidad de políticos que con un fingido asombro critican la para política, pues según ellos, los que no resultaron beneficiados por ella, es un gran crimen, sin embargo es seguro que ellos no llegaron al congreso limpiamente.

Es bien sabido que político que se respete es por naturaleza corrupto, deshonesto, sin vergüenza y cínico, y por tanto es un hecho que cualquiera que sea, llegó al congreso como producto de las más aberrantes formas de corrupción, por lo que me parece hasta gracioso que hoy armen semejante escándalo porque otros llegaron apoyados por paramilitares cuando ellos llegaron apoyados por otras bandas o mafias.

Para estos personajes, lo malo y reprochable que hacen los demás es supremamente grave, pero lo que hacen ellos no. Hoy presumen de gran autoridad moral para criticar cuando carecen absolutamente de ella.
Como lo dice algún verso bíblico: quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Si se aplicara esta máxima, no habría ni un solo político libre de pecado, sin embargo cada día salen decenas de ellos acusando y a la vez presumiendo de honestidad, y todo por el bien del país, según ellos.

El caso es que cualquiera que sea el político que esté en el gobierno, llegó allí mediante la utilización de estrategias y técnicas sustentadas en la corrupción, llámese estas paras, guerrilla, narcotráfico o simplemente redes de corrupción estatal, eso que llaman partidos políticos, por tanto, la situación en ningún caso será diferente para la sociedad.

Bien lo decía Soledad Moliner: “Las revoluciones nunca han aliviado el peso de la tiranía; tan solo la pasan de unos hombres a otros”.

El que llegue no será mejor que el que está, así que no cambiaran las cosas si un corrupto se vale de la corrupción del otro para llegar al congreso o a la presidencia.

Lo más triste de todo es que la gran mayoría se come el cuento de la honestidad de quienes acusan y de quienes se defienden. Los dos son iguales y comen del mismo pastel. Solo que una parte es la que reparte, y el problema se reduce a querer ser el repartidor, pues los comensales serán siempre los mismos, y los que ponemos o pagamos también.

¿Quien dijo que la ley nos trata por igual a todos?

Según el artículo 13 de nuestra constitución, todos somos iguales ante la ley, gozamos del mismo trato y protección de las autoridades, además de otros derechos propios del principio de la igualdad ante la ley.

Pero parece que este artículo, como muchas leyes en Colombia, no es más que letra muerta, pues en la práctica no hay tal trato igual de la ley.

Para la muestra un botón

Código procesal del trabajo:

Art. 12.- competencia por razón de la cuantía. Los jueces laborales del circuito conocen en única instancia de los negocios cuya cuantía no exceda del equivalente a diez (10) veces el salario mínimo legal mensual más alto vigente y en primera instancia de todos los demás.
Donde no haya juez laboral del circuito, conocerá de estos procesos el respectivo juez del circuito en lo civil.

Lo anterior significa, que si la cuantía de lo discutido es menor a los topes señalados por las normas transcritas, no habrá segunda instancia, es decir, que lo que decida el juez que conoció por primera vez el caso, será definitivo.

En el caso laboral, si la reclamación no alcanza los diez salarios mínimos no habrá segunda instancia, y por lo general solo los trabajadores de bajos ingresos son los que tienen reclamaciones de este tipo.

El problema es que nuestra fácilmente corruptible justicia, por lo general decide a favor de los empresarios que tienen muy buenos contactos, ya sea por su oficio o porque han financiado campañas políticas, y es poco probable que un juez decida a favor de un empleado y en contra de una gran empresa, y como el empleado no tendrá oportunidad de impugnar la decisión del juez, pues hasta ahí llegan sus derechos.

En cambio, los empleados de más alto nivel, que devengan un mejor sueldo, por el monto de su reclamación en caso de ser elevada, si tendrán la oportunidad de llegar inclusive hasta la misma corte suprema de justicia para buscar el amparo a sus derechos, donde las influencias del empresario difícilmente pueden llegar, oportunidad que muy posiblemente nunca tendrá un trabajador que solo gana el salario mínimo, por ejemplo.

Otro caso es el establecido por el código contencioso administrativo [artículo 136], en el cual sucede lo mismo, y es algo que pueden sufrir los contribuyentes ante una abusiva liquidación oficial de impuestos por parte de la Dian.

Si por alguna razón se agota la vía gubernativa en el proceso de discusión de los impuestos, el contribuyente podrá solicitar ante el tribunal administrativo la nulidad y el restablecimiento del derecho frente a las actuaciones de la Dian, y tendrá la posibilidad de apelar la primera decisión, pero sólo si se supera determinado valor, de lo contrario no será posible que el contribuyente pueda intentar hacer valer sus derechos más allá de la primera instancia.

Y aquí volemos a lo mismo. Solo los contribuyentes de pocos ingresos se verán afectados por esta norma, puesto que aquellos que tienen suficientes recursos y por consiguiente la cuantía de los mismos es elevada, tendrán la oportunidad de llegar hasta el mismo consejo de estado, oportunidad que jamás tendrá un pequeño contribuyente.

Algunos opinas que estas desigualdades buscan descongestionar la justicia, pues los tribunales se verían invadidos con infinidad de procesos si se aceptara revisar un proceso por cualquier monto.

Tal vez desde el punto vista administrativo y operativo sea una decisión razonable, pero socialmente no es para nada justo. Es posible que para el estado una deuda de $5.000.000 no tenga importancia, pero para el beneficiario de la deuda sí, sobre todo si se trata de una persona de bajos recursos.

Para una persona de altos ingresos una suma de $100.000.000 tal vez no sea representativa, pero para una persona de bajos ingresos, $5.000.000 es un gran fortuna por cuanto es todo lo que tiene, sin embargo, para la ley es más importante garantizar la defensa los derechos de quien reclama $100.000.000 que de aquel que poco tiene.

La ley ha considerado que no se justifica hacer un desgaste administrativo y financiero para proteger los derechos de los afectados de pocos ingresos, pero sí los que implican mucho dinero, es decir de quienes más ostentan capacidad económica.

Claro que revisando el artículo 13 de la constitución, esta nunca quiso decir que no se discriminaría a una persona por cuestiones económicas, pues nunca se refirió a ese término:

Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.

El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados.

El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan.

Como se puede observar claramente, la constitución jamás dijo que la ley no discriminaría a las personas en función de su capacidad económica, y por tanto lo puede hacer tranquilamente sin que corra el riesgo de ser inconstitucional.