Eso es lo que concluyo después de la noticia publicada por varios medios de comunicación, en la que se anuncia la posible llegada a Colombia y a toda América latina de una empresa gringa dedicada a la industria militar.
Esas historias de películas, según las cuales existían grandes multinacionales que se dedicaban a promover guerras para luego surtir de equipo militar a las dos partes en conflicto, pueden ser muy reales.
Es lo que se interpreta de la noticia publicada. Y según los últimos acontecimientos, y la misma historia ya pasada, todo parece indicar que existe alguna mano negra e invisible que puede estar de alguna forma incitando el surgimiento de conflictos como una fuente potencial de ingresos.
¿Será paranoia o será cierto lo que dicen algunos personajes en Bolivia que los referendos separatistas o autonomistas están siendo patrocinados por agentes externos con fines no muy claros?
El caso es que conociendo lo que la gente y en especial los gringos pueden hacer por dinero, no es descartable considerar esa peligrosa posibilidad.
De hecho, en Colombia, tanto el armamento utilizado por el estado como por la guerrilla, paramilitares y narcotraficantes, en su mayoría es de fabricación gringa…
Igual sucede con los precursores químicos necesarios para la producción de cocaína y heroína. Estos son fabricados en los estados unidos. Ellos provén parte de la materia prima y compran el producto final. ¿Acaso nadie se ha puesto a pensar el porqué de las cosas?
Interesante idea de negocios: ponernos a pelear para luego vendernos armas…
Cualquier parecido con la realidad y la ficción es pura coincidencia…
